Institucional

20 de febrero de 2026

El salón de actos del Instituto Crandon se convirtió el miércoles 11 de febrero, una vez más, en un escenario de memoria viva. Las jornadas institucionales 2026 fueron un acto de afirmación de identidad en el que la nueva directora general presentó el lema del bienio: «Tradición que inspira, innovación que transforma». En la reunión, marcada por el valor afectivo del reencuentro, se reivindicaron la herencia metodista y los desafíos de la educación contemporánea.

En el inicio de un ciclo que conjugará legado e innovación, la Mag. Adriana Brandón González, nueva directora general del Instituto Crandon, presentó una hoja de ruta en el que la excelencia académica y el paradigma metodista se entrelazan para fortalecer una comunidad que aprende y se proyecta al mundo.

El amor como el anclaje en lo permanente

El pastor Adolfo Tomé Gómez, capellán de la Institución, propuso un puente narrativo entre el pasado y el presente. Recordando a Violeta Cavallero (docente de Educación Cristiana) y su histórica frase en la alocución radial La voz evangélica —«La palabra que perdura para la hora que pasa»—, el pastor invitó a la comunidad a ejercitar una adecuación semántica: «El amor que perdura para la hora que pasa».

La razón de este ejercicio se sostiene en la perspectiva del paradigma cristiano-metodista. Para explicar la figura retórica propuesta, el pastor mencionó a Jesús de Nazaret y a Juan Wesley (iniciador del movimiento metodista) como modelos de una compasión activa, con el amor como centro de acción.

En Jesús, el amor se refleja en la compasión hacia quienes lo rodeaban y en su idea de cambio y transformación a través del afecto. Wesley sintió la necesidad de salir a las calles de Inglaterra y comenzó, como Jesús, a compadecerse de lo que veía. En la práctica Se dio cuenta de que Dios está afuera. 

 «El amor de Dios se refleja en la justicia y en la dignificación de la vida. (…) En el marco de la Iglesia Metodista en el Uruguay, se refleja en el Instituto Crandon, en Crandon Salto, en el CAIF Casa de la Amistad y en el Instituto de la Buena Voluntad», resumió el pastor, al tiempo que destacó que, como integrantes de esta comunidad, la acción individual e institucional es un medio para que los valores sean creíbles a través de la coherencia y la acción social.

Tradición que inspira, innovación que transforma 

A modo de presentación institucional, la directora general compartió su recorrido como exalumna, madre, abuela y líder de campamentos ―instancias de convivencia con la naturaleza sumamente importantes en el ámbito del ejercicio de los valores metodistas―, además de compartir con la audiencia un resumen de sus credenciales académicas más significativas. 

«En cada rol que ocupé ―en una institución que es una comunidad de afectos―, aprendí más de lo que enseñé», afirmó. Bajo la premisa de una organización que aprende, su propuesta de gestión se «alejará de las estructuras rígidas para favorecer una red de trabajo en equipo». En este ecosistema, «el respeto por la historia se combinará con la cercanía y el diálogo, con el error como una oportunidad de crecimiento e insumo para la innovación».

Uno de los momentos clave de su intervención fue la presentación del lema que guiará este año lectivo: «Tradición que inspira, innovación que transforma». Surgido de un proceso participativo que incluyó a estudiantes de Secundaria, el enunciado procura honrar los 147 años de vida institucional. El desafío es relevar y registrar las innovaciones históricas para transmitirlas y, fundamentalmente, habitar este lema para que adquiera valor real en la práctica cotidiana.

Para la directora general, este horizonte se sostiene sobre tres pilares innegociables: los principios metodistas con el respeto como principio rector, acompañado por el amor, la solidaridad y la acción social; la excelencia académica, un compromiso de cada integrante de la comunidad para alcanzar el perfil de egreso deseado, con el bilingüismo como una herramienta esencial de proyección y apertura al mundo; el fortalecimiento de la comunidad, una red que integra a estudiantes, familias, funcionarios, exalumnos y el barrio, bajo el amparo de la comunidad más amplia, la metodista.

Crandon como laboratorio de vida 

La Lic. María Eugenia Goyret Moreira y la Mag. Cristina Roggero Pérez, directoras de los Departamentos educativos (Inicial y Primaria, y Secundaria), realizaron una síntesis de la experiencia educativa que niñas, niños y adolescentes viven en el Instituto Crandon y delinearon los énfasis para el próximo bienio.

La propuesta educativa del Instituto Crandon se fundamenta en un doble eje que define su identidad: la solidez de una tradición académica de vanguardia y una formación humana profundamente arraigada en los valores del Evangelio. «La Escuela es laboratorio de vida, pues en esta comunidad se desarrollan valores y también se aprende. Este es el eje clave para el desarrollo de aprendizajes fundantes, aquí se relaciona la excelencia académica en el sentido del Evangelio: que cada uno tenga la oportunidad de ser uno mismo», sintentizó la Lic. Goyret, directora de Inicial y Primaria. 

Para el bienio 2026-2027, el equipo de Dirección de este Departamento profundizará en el concepto de «Escuela saludable», una iniciativa que desde hace unos años procura que alumnas y alumnos puedan generar estrategias e instancias de conocimiento y cuidados personales. También desde hace unos años, el Departamento sostiene que los gestos crean convivencia y, para ello, se han desarrollado diversos dispositivos ―el Consejo Estudiantil y los mapas de ruta, entre otros―. Desde el año pasado, el proyecto «Disponibles y en calma» procura desacelerar la vida de la escuela para construir ámbitos de reconocimiento y desarrollar estrategias pertinentes para aprender. tomar decisiones y encontrarnos.

En relación con el desarrollo académico, la Lic. Goyret explicó que se procurará dar relevancia a la práctica reflexiva. A partir de esta, se desarrollarán mejores escenarios para responder a las nuevas realidades de las infancias de hoy. «Abriremos puertas y portales en una enredadera de experiencias, una red de vivencias que nos muestren, en ambas lenguas, al mundo del conocimiento (un currículum oficial que se enriquece con la currícula Crandon)». Otro desafío muy importante ―agregó― es el de los procesos de evaluación formativa.

En sintonía con esta visión, la magíster Cristina Roggero, directora de Secundaria, destacó que la elección de las familias se basa en una propuesta «profundamente humana», pues en esta etapa, el liceo se consolida como una red de sostenimiento y acompañamiento en la que la diversidad es valorada como un requisito para la excelencia.

La Mag. Roggero, quien lidera la Dirección junto con un equipo docente estable y altamente formado, delineó cuatro perspectivas estratégicas para el ciclo actual: la cultura del esfuerzo con una fuerte apuesta a lo académico mediante un aprendizaje responsable y reflexivo; un ámbito saludable que contiene, escucha y abraza a los estudiantes y a los funcionarios; equipos que enseñan y aprenden con una comunidad profesional docente como motor de mejora; tecnología con propósitos, una mirada que integra herramientas digitales alineadas con los objetivos pedagógicos y humanos.

Este enfoque integral asegura que la transición entre ciclos mantenga la coherencia de un proyecto que despliega conocimientos y forma sujetos con valores capaces de transformar su entorno.

Sostener la misión en tiempos de cambio

Desde la gestión administrativa, la Cra. Susana Bouzout Sellanes analizó la realidad demográfica actual y los desafíos que la baja natalidad impone al sistema educativo. La adecuación institucional y la flexibilidad presupuestaria se presentan como estrategias para asegurar el crecimiento y la sostenibilidad del proyecto. 

También resaltó que el equipo docente cuenta con diferentes áreas de apoyo ―psicopedagógica, bibliotecas, audiovisuales, soporte técnico, mantenimiento, limpieza y de los sectores administrativos― y que el propósito de estos es facilitar la tarea educativa.

Para finalizar, destacó las mejoras edilicias y la incorporación del campo deportivo como evidencias de un compromiso con la calidad del entorno educativo.

El cierre de la jornada estuvo marcado por la música de la artista y exalumna Fiorella de Lucca Fernández (Seniors 2015), cuya trayectoria comenzó en el Taller de Música de la Institución. Su presencia fue el testimonio vivo de que el Instituto Crandon nutre vocaciones que regresan para inspirar a las nuevas generaciones.

Esta crónica de un nuevo comienzo reafirma que, en el Instituto Crandon, la innovación es una forma genuina de honrar la tradición.

Créditos: Centro de Recursos para el Aprendizaje (imágenes); Mag. Gabriela Cabrera Castromán (textos)

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Etiquetas:

Colegio bilingüeInstitucionalJornadas InstitucionalesMontevideo