Institucional

15 de octubre de 2026

Nadia Pérez

El Prof. Leonardo Machín Martínez finalizó sus estudios de posgrado en la Universidad Católica y nos presentó las conclusiones de su tesis, un trabajo cualitativo y exploratorio que analiza la formación en evaluación formativa de los profesores de Física en Uruguay. A través del examen de los cursos de didáctica y los planes de Formación Docente, la investigación realizada por el docente puso de manifiesto una profunda contradicción en el sistema: los documentos oficiales que orientan la Formación Docente imponen para la evaluación un enfoque formativo y formador que no llega a incorporarse al currículum de los profesores de Física.

Entre otras cuestiones, el estudio realizado revela que, pese a la excelente receptividad de los formadores en Didáctica de la Física hacia la evaluación formativa, su enseñanza en los cursos de formación docente es aún superficial y carece de un abordaje sistemático que profundice en su sustento teórico y en sus propuestas didácticas.

El análisis comparativo expone que el Plan 2023 utiliza la evaluación formativa como bandera documental; sin embargo, al descender a los programas de la asignatura, el concepto se diluye debido a la inexistencia de materias específicas sobre evaluación y al vago tratamiento explícito de esta dentro de los contenidos de las unidades curriculares de la formación de grado. 

El paso por la Maestría en Metodologías Activas de Enseñanza en la Universidad Católica (2024-2026) —un trayecto de especialización académica que contó con el apoyo económico del Instituto Crandon—, y en particular el abordaje en profundidad de la evaluación formativa o para el aprendizaje generaron, en palabras del entrevistado, una revolución conceptual. El profesor plantea que la labor docente no radica solo en la destreza individual para «enseñar bien» o desarrollar una secuencia de contenidos de manera más o menos atractiva, sino en la obsesión permanente por obtener evidencias concretas de que el alumno está aprendiendo y tomar decisiones a partir de estas. 

La revisión sobre la práctica profesional

Para el Prof. Machín, este enfoque sobre la enseñanza y en particular sobre el rol de la evaluación significó cuestionar a fondo su trabajo en el aula. «Fue la primera vez en mi vida que sentí que me preguntaba seriamente, en 20 años de trabajo, qué es lo que yo buscaba cuando entraba en una clase».

Hasta ese momento, su foco había estado alineado con el modelo en el que fue formado: asegurar un pizarrón ordenado, ser conceptualmente sólido, diseñar experimentos atractivos y explicar con claridad. Sin embargo, la redefinición de su rol derribó la idea de que la enseñanza es un despliegue unipersonal.

El docente ilustra esta transformación a través de una potente metáfora visual: «A mí me enseñaron a estar arriba de un escenario con el foco arriba mío… Cuando vos ponés el foco en los aprendizajes, esa luz enorme, grandota, arriba tuyo, se transforma en foquitos arriba de cada estudiante». Bajo esta perspectiva, la labor del educador ya no se mide por lo que transmite, sino por lo que el estudiante aprende. «El cambio es radical: yo siento que hago mi trabajo si ellos aprenden, no solo si yo enseño», afirma con contundencia.

Trascender la fractura de la evaluación

Esta toma de conciencia no fue un proceso sencillo; el magíster confiesa que enfrentarse a esta realidad le supuso «una revolución, un malestar, una angustia», al reconocer que había pasado gran parte de su carrera desenfocado. Esa disonancia la percibía en su práctica: mientras lograba consolidar dinámicas de clase que consideraba sumamente positivas, empáticas y disfrutables en el día a día, el vínculo con los alumnos se fracturaba al llegar las instancias de evaluación y se convertía en momentos de estrés y ansiedad.

La evaluación para el aprendizaje, concluye el docente, procura resolver esa histórica tensión. Exige que el progreso de los estudiantes se traduzca en evidencias tangibles, continuas y transparentes que desplazan el «me pareció que entendió». Si la evidencia demuestra que el grupo o un estudiante no ha aprendido, la responsabilidad del docente es reformular y reconstruir la estrategia de enseñanza tantas veces como sea necesario. Desde que inició este camino en 2024, el docente, ahora magíster, ha volcado sus esfuerzos cotidianos en rediseñar sus aulas bajo esta perspectiva, convencido de la potencia de este enfoque pedagógico.

Nadia Pérez

Detrás de la docencia: formación y recorrido

  • 2007: Año de egreso de Leonardo Machín Martínez del Instituto de Profesores Artigas (IPA) como profesor de Física.
  • 2009: Inicio de su desempeño como docente en el Instituto Crandon. 
  • 2011-2013: Posgrado en Especialización en Física, dictado en Uruguay bajo un convenio entre la Universidad de la República (UDELAR) y el Consejo de Formación en Educación (CFE, ANEP). 
  • 2024: Inicio de los estudios de Maestría en la Universidad Católica. Al comienzo del proceso, la asignatura Evaluación para el aprendizaje marcó un punto de inflexión y generó nuevas preguntas sobre su práctica docente. 
  • 2026: Presentación y defensa de la tesis Evaluación Formativa en la Formación de Docentes de Educación Media en la Especialidad Física en Uruguay. Análisis a partir de cursos de Didáctica.

Créditos: Audiovisuales (imágenes)

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