Secundaria
13 de marzo de 2026
En la mañana del lunes 2 de marzo, el salón de actos Graff Hall se impregnó de una vitalidad renovada. En una atmósfera expectante, se celebró el acto de bienvenida de la generación que inicia la vida liceal a través del ciclo de Educación Media Básica (EMB). El acto de inicio, lejos de ser un suceso aislado, representa un nuevo eslabón en nuestra memoria colectiva, donde el presente se proyecta hacia el futuro institucional a través de la formación humana integral.
El ikigai como horizonte de vida
La Mag. Adriana Brandón González, directora general, inauguró la jornada invitando al grupo estudiantil a reflexionar sobre su propósito vital. En un gesto de cercanía, vinculó su propia etapa de renovación en la Dirección con el camino que hoy inician los jóvenes. Inspirada en la cultura japonesa, introdujo el concepto japonés de ikigai para instar a los alumnos a descubrir sus intereses y objetivos de vida en este nuevo ciclo.
Destacó, además, que el Instituto Crandon es una «institución que aprende continuamente», el escenario ideal para que cada estudiante crezca «no solo en altura, sino fundamentalmente en conocimiento».
Para finalizar, exhortó a cada uno a «aprender, descubrir quién es y qué le gusta, convivir y crecer; [pues] este es el verdadero camino del comienzo en Secundaria».
Una ética del amor y la curiosidad
Desde el paradigma cristiano-metodista, el pastor Adolfo Tomé Gómez, capellán, reafirmó los valores que sustentan la identidad institucional. En su mensaje, subrayó que el aprendizaje profundo nace de la valentía de preguntar y de habitar el edificio con inquietud. «La esencia de nuestros valores es el amor. Cuando somos honestos, respetuosos, justos, pacíficos y solidarios, allí está presente el amor», afirmó el pastor, encomendando a la nueva generación a descubrir la felicidad en armonía con la naturaleza y el prójimo.
La metáfora de la semilla: florecer en comunidad
La Mag. Cristina Roggero Pérez, directora de Secundaria, propuso una instancia de hondo simbolismo para dar inicio a este nuevo ciclo. En cada asiento, una pequeña bolsa ―que contenía, entre otros, un paquete de semillas― actuó como metáfora del potencial que late en el interior de cada estudiante. Estos granos son la síntesis del futuro que ya habita en el presente de cada uno.
Al dirigirse a la generación y a sus familias, la directora destacó que cada joven es una vida en potencia que requiere «agua, tierra, sol y oxígeno», y reafirmó el compromiso del Colegio de ser la tierra fértil donde esa formación humana podrá desplegarse. Asimismo, subrayó que el crecimiento institucional y personal no es un hecho fortuito, sino el fruto de la curiosidad, la aceptación del error y la capacidad de habitar lo colectivo respetando la singularidad de cada trayecto. Para sellar este compromiso y celebrar la vida que comienza a brotar, el salón de actos se cubrió de pétalos de flores que también eran parte de la bolsita de regalo. El gesto, que simboliza la alegría de florecer en comunidad, aportó una pizca de jolgorio y mucha tersura.
El acto alcanzó una nueva dimensión de belleza con la intervención de cuatro exalumnas, quienes, a través del movimiento, tendieron un puente artístico. Al ritmo de Aquarela, de Toquinho, la coreografía desplegó elegancia en el movimiento y en el uso de los pétalos que flotaban, símbolo de las vidas que la Institución se propone cultivar.
Una propuesta bilingüe que nutre el crecimiento
En sintonía con la propuesta bilingüe, la Profa. Cecilia Baridón Gonnet, subdirectora de Secundaria, recurrió al inglés para ofrecer una síntesis poética que define el rol de la Institución como sostén del descubrimiento personal. Su mensaje, cargado de sensibilidad pedagógica, trazó un paralelismo entre el alumnado y las semillas que, aunque pequeñas y colmadas de interrogantes, poseen una vida latente que Crandon se compromete a proteger.
Bajo esta mirada, la subdirectora enfatizó que la misión docente es acompañar el desarrollo paulatino de cada joven hasta que, paso a paso, comiencen a revelar quiénes son y quiénes aspiran a ser en esta nueva aventura académica.
«When you arrive here for the first time, you may not yet know what you carry inside. Like seeds, you come small, sometimes unsure, and full of questions. Our role is not to rush your growth. This school is your soil ―a place where you can take your time, make friends, try, make mistakes, and learn. And one day, little by little, we begin to see who you are becoming. Welcome to this new adventure».
Acompañamiento y estructura pedagógica
Para operativizar esta ética del cuidado, se presentaron a las profesoras orientadoras pedagógicas (POP) de la generación, figuras clave en el seguimiento cercano de cada estudiante: Profas. María de los Ángeles Mora Gadea (7.° 1 y 2), Viviana Farías Melgar (7.° 3 y 4) y Estefanía Gómez Ferragut (7.° 5).
Con el respaldo de un video institucional que recorrió las secciones y personas clave del liceo, la jornada cerró con la certeza de que en Crandon, cada inicio es una oportunidad para transformar la curiosidad en un proyecto de vida sólido y trascendente.
Danza: Romina Larrea Del Castillo, Chiara Leonczuk Da Rosa, Lucía Liguori Capurro, Camila López Jucal. Coordinación: Profa. Victoria De León Carabajal.
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Créditos: Centro de Recursos para el Aprendizaje (imágenes); Mag. Gabriela Cabrera Castromán (texto)
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