Secundaria
28 de mayo de 2026
Sofía Fornaro Nande, Mateo Santellán Ward y Victoria Villa Miranda, estudiantes de Secundaria, obtuvieron a fines de 2025 las máximas calificaciones en las certificaciones de Cambridge en Uruguay del programa International General Certificate of Secondary Education (IGCSE). Sus logros constituyen un testimonio de cómo la cultura del esfuerzo se conjuga con la rigurosidad académica y la formación humana.
El trayecto educativo se consolida a través de procesos en los que el compromiso personal y el acompañamiento institucional transforman el esfuerzo diario en aprendizajes permanentes. Una muestra clara de esta dinámica se evidencia en los resultados de estas evaluaciones, con cinco distinciones en el ámbito nacional que reafirman el nivel académico de nuestra Institución.
Estos reconocimientos son, además, el reflejo de una comunidad de práctica integrada por equipos docentes que enseñan y aprenden de forma colaborativa, un factor esencial que enriquece de manera constante la propuesta de educación bilingüe que caracteriza al Instituto Crandon.
Herramientas para el porvenir y el valor del proceso
Sofía Fornaro Nande, de 17 años y actualmente en el cierre de Educación Media Superior (EMS) en la opción Humanidades y Ciencias Económicas, obtuvo el reconocimiento Top in Uruguay en Business Studies, además del primer lugar nacional en la categoría Best Across. Para Sofía, la experiencia de preparar estas pruebas internacionales le dejó un capital humano invaluable: un grupo de amigas sumamente unido y un salto cualitativo en su organización intelectual.
Lejos de asumir las evaluaciones con una lógica competitiva, la estudiante destaca la importancia de incorporar un ritmo sostenido de trabajo a través de las instancias de simulacros (mocks), que actúan como ordenadores del tiempo. Curiosa por naturaleza y dividida vocacionalmente entre la economía y la matemática, valora el bilingüismo como una llave para su vida personal y profesional, y define al programa IGCSE como un espacio ideal para mentes dispuestas a saber por el placer de saber, donde el aprendizaje convive de forma armoniosa con el bienestar emocional.
Concentración y tecnología con propósito
Por su parte, Mateo Santellán Ward (16 años, estudiante de segundo año de EMS en la opción Ciencias y Tecnología) obtuvo una doble mención: Top in Uruguay en Biology y Top in Uruguay en English as a Second Language. Mientras que él considera que su dominio del idioma responde a las raíces familiares en Nueva Zelanda, su verdadero desafío de preparación radicó en las ciencias biológicas.
Su testimonio evidencia una relación equilibrada con las herramientas digitales, un aspecto que se promueve en Secundaria de manera crítica. Mateo demostró la madurez de reconocer cuándo es necesario tomar distancia de las pantallas para priorizar la profundidad del pensamiento. Para alcanzar la excelencia en una asignatura que le requería un extra de atención, diseñó un método riguroso de concentración basado en salir de su zona de confort ―su dormitorio, donde están sus intereses personales― y aislar los estímulos virtuales, ubicando el teléfono celular fuera de su alcance visual. Este compromiso personal con el autoanálisis y el estudio enfocado demuestra cómo la cultura del esfuerzo moldea estrategias de trabajo aplicables a cualquier desafío del porvenir.
Resiliencia y el valor de la constancia
La perseverancia frente a la exigencia académica encuentra un claro ejemplo en la trayectoria de Victoria Villa Miranda (17 años, actualmente en el último año de EMS en la opción Ciencias de la Vida-Biología Humana), quien obtuvo la mención de High Achievement en Foreign Language French. Inicialmente, Victoria se sumó al programa IGCSE con el objetivo de fortalecer su nivel de inglés de cara al examen Proficiency —que cursa actualmente—, sin prever que el volumen de estudio y las rutinas del Bachillerato se convertirían en una prueba de resistencia personal.
Al tener que seleccionar sus asignaturas y ante la alta demanda de la currícula internacional, Victoria optó por French. La decisión fue estratégica: dado que ya contaba con un nivel B1 aprobado y la certificación internacional exigía un nivel A2, sabía que el esfuerzo requerido en esa área específica sería más manejable dentro de un calendario sumamente exigente.
A pesar de las dudas iniciales que la llevaron a considerar abandonar el programa, la estudiante persistió. Ese proceso no solo le otorgó un método de lectura eficiente y herramientas de organización, sino que transformó la experiencia en un aprendizaje de vida.
Estas tres vivencias —que entrelazan el disfrute por el saber y los lazos comunitarios de Sofía, el rigor metodológico y la madurez digital de Mateo, y la perseverancia estratégica de Victoria ante la exigencia— coronan un recorrido donde el liceo se consolida como un espacio de formación académica y de sostén. A través de sus diferentes caminos individuales, las distinciones obtenidas validan una propuesta formativa en la que aprender a gestionar la dificultad, cultivar la autonomía y sostener el compromiso personal rinde frutos duraderos para el porvenir universitario y ciudadano.
Etiquetas:
Colegio bilingüeEducación Media SuperiorEMSEnglishInglésInstituto CrandonMontevideoSecundaria
0 Comments